Pobre diablo

Que el diablo compra almas ya lo sabemos. Lo que ignoramos es que las compra para ver si alguna es de su talla. La suya está destrozada.
Sabe que las almas que se venden son impuras, pero las sigue comprando porque hasta él cree en Dios y espera un milagro.

Escrito para 50 palabras
Elegido para formar parte del libro "El mundo en cincuenta palabras", una antología seleccionada y editada por Alejandro Garaizar.
Publicado en la revista Cuentos para el andén N° 44