Juegos

Jorge, Adolfo y Silvina escribían y luego intercambiaban párrafos. Así empezaba el cadáver exquisito.

Adolfo envidiaba las ideas de Jorge. Jorge envidiaba a Adolfo porque Silvina era su enamorada.

Una noche, Silvina invitó a cenar a Jorge. Adolfo llegó más tarde. Silvina sirvió la comida. Así terminaba el cadáver. Exquisito.

Escrito para 50 palabras